Uno de los discursos más llamativos de la noche del Oscar fue el de Mo'Nique cuando dijo: "Gracias a la Academia por premiar las actuaciones y no a la política". Parece no haberse percatado la humorista -ahora dedicada al drama- de que su premio como Mejor actriz de reparto por PRECIOUS, y otros reconocimientos a la cinta, son parte de una política de la Academia de cine estadounidense que consiste precisamente en tratar de responder al país político, a una industria del cine que se mueve al ritmo de una nación, cuya imagen internacional hay que salvaguardar.
Estados Unidos, que hace más de un año convirtió a Barak Obama en el primer presidente de color de toda su historia, no podía mostrarse de espaldas al drama de sus comunidades de bajos recursos. PRECIOUS es una adaptación del libro PUSH (1996) de la poeta neoyorquina Sapphire, que se desarrolla en los años 80, en el barrio negro de Harlem, y narra las desgracias de una joven negra, obesa, analfabeta, embarazada y abusada por sus padres, que logra progresar gracias a una profesora abnegada. "Gracias a mi esposo por enseñarme que hay que dejar de hacer lo popular para hacer lo correcto", agregó Mo'Nique, en unas palabras que estremecieron a muchos y que quizás empiezan a tomar en cuenta los miembros de la Academia.
Tenía el Oscar que mirar también a Kathryn Bigelow y convertirla en la primera mujer en recibir una estatuilla como Mejor directora en 82 ediciones. La realizadora de ZONA DE MIEDO logra desplazar a la superproducción de James Cameron, AVATAR. Con ello la Academia busca dirigir las miradas del mundo hacia un país que, en teoría, reflexiona sobre la guerra de Irak y su pertinencia, aun cuando sus tropas permanecen en Medio Oriente. Por otro lado, los miembros del cuerpo colegiado intentan mostrarse a la altura de los jurados de los grandes festivales europeos que no siempre premian a las más costosas y taquilleras producciones.
THE HURT LOCKER -título original de la cinta de Bigelow- muestra a un personaje que, si se quiere, es el reflejo de todo un país obsesionado con la guerra, en la libertad y la paz ajenas, cuando todas las armas apuntan a éste. Jeremy Renner da vida a un soldado temerario y adicto a su trabajo como encargado de desactivación de explosivos, que deja al descubierto el individualismo y egoísmo que lo hacen olvidarse de lo esencial, de lo realmente importante, para "brillar" en otros escenarios.
La ceremonia toda significó un enorme revés para AVATAR, que ha logrado hundir aTITANIC -del mismo director- en lo que se refiere a taquilla, con más de 2.500 millones de dólares recaudados. No obstante, la historia del emblemático barco superó a la epopeya ecologista al alcanzar 11 premios Óscar en 1997.
Igualada a nueve nominaciones con ZONA DE MIEDO, AVATAR logró tres estatuillas, mientras su competidora se alzó con seis. Mientras la cinta de Cameron requirió un presupuesto que rebasó los 400 millones de dólares, la propuesta de su ex esposa se rodó con apenas 11 millones.
En Venezuela, como en el resto del mundo, el comportamiento de ambas películas ha sido contrastante. AVATAR ha sido vista por más de un millón de personas (1.217.048) en 12 semanas de proyección, mientras ZONA DE MIEDO lleva en tres semanas 21.696 espectadores.
Las cifras parecen ser una lección a tomar en cuenta no sólo para la Academia, sino para los cineastas de todas las latitudes. El presupuesto no hace a la película, sino la historia. via-eluniversal.